La retina es la capa interna del ojo que es sensible a la luz. Se encarga de transmitir el estímulo luminoso proveniente del exterior a través de la córnea, pupila y cristalino hacia el nervio óptico. A través del nervio óptico viaja hacia la corteza occipital del cerebro.

El estímulo se envía al convertir los rayos luminosos en impulsos eléctricos para ser interpretados por el cerebro.

De manera general, el vítreo se desprende de forma natural sin complicaciones.  Sin embargo, en ocasiones el vítreo mantiene adherencias muy fuertes a la retina y la rompe al generarse el desprendimiento del vítreo.

Por esta ruptura, hay paso de líquido hacia la parte posterior de la retina. Generándose así una separación anormal de la misma de la siguiente capa del ojo llamada coróides. Al desprenderse la retina, no es posible generar la transmisión correcta de la imagen, para poder ser interpretada por la corteza occipital del cerebro.

El desprendimiento de retina es un problema que de no ser tratado puede causar ceguera.

¿Cuáles son los síntomas de un desprendimiento de retina?

Los primeros síntomas de un desprendimiento de retina son los flotadores y los destellos de luz, aunque no siempre son indicadores de que ya exista un desprendimiento de retina.

Sin embargo, si se presentan de forma súbita será necesario una revisión de fondo de ojo por parte de su médico oftalmólogo.

Los primeros síntomas pueden ser indicativos de que se ha producido una lesión o desgarro en la retina.  De ser así será necesario un tratamiento oportuno para evitar que se genere un desprendimiento de retina.

En los casos en los que ya se generó un desprendimiento de retina, se puede percibir una sombra en alguno de los sectores del campo visual. Al evolucionar el desprendimiento, se observa que la sombra que se percibe como una cortina gris, va aumentando de tamaño hasta obstruir el eje de visión central.

¿Qué pacientes deben realizarse una revisión de fondo de ojo para detectar posibles lesiones en la retina?

Las personas que tienen un riesgo aumentado de presentar un desprendimiento de retina son:

  1. Aquellas que tienen miopía mayor de 3 dioptrías.
  2. Aquellas que han tenido cirugías intraoculares, como por ejemplo: cirugías de catarata, glaucoma, colocación de lente intraocular y cirugía de trasplante corneal.
  3. Aquellas que hayan sufrido golpes directos al ojo, ya sea contusos o penetrantes.
  4. Aquellas con antecedente de desprendimiento de retina en el otro ojo.
  5. Aquellas con antecedentes familiares de desprendimiento de retina.

¿Cómo se diagnostican los desprendimientos de retina?

Un desprendimiento de retina puede ser diagnosticado durante un examen clínico de rutina. Se debe realizar revisión de fondo ojo bajo dilatación pupilar para poder observar con precisión el tamaño del desprendimiento de retina, y la lesión causal.

Es importante saber que existen lesiones en retina o incluso desprendimientos de retina que se diagnostican en un examen oftalmológico de rutina y que no han generado síntomas. Es por esto la importancia de un examen oftalmológico a todas aquellas personas que presenten factores de riesgo.

Cuando su médico diagnostica un desprendimiento de retina, este puede ser documentado por medio de un esquema o una foto clínica. Solo en algunas ocasiones, en donde exista opacidad de medios, ya sea una catarata total o una hemorragia vítrea, será necesario realizar una ecografía ocular.

¿Cuál es el tratamiento de un desprendimiento de retina?

El tratamiento de un desprendimiento de retina es quirúrgico ya sea con la colocación de un cerclaje escleral, vitrectomía, o la combinación de ambas.  En algunas ocasiones se puede realizar un procedimiento llamado pneumorretinopexia.

En la pneumorretinopexia se coloca un gas en el interior del ojo en una concentración expandible para poder generar una adherencia mecánica de la retina por medio de la burbuja de gas, y así poder aplicar fotocoagulación a la lesión causal.

 

¿Qué es el cerclaje escleral?

El cerclaje escleral es la colocación de un cinturón alrededor de la esclera, pasando por debajo de los músculos extraoculares. Existen diferentes tipos de cerclaje escleral y diferentes materiales, los más frecuentes son las bandas de silicón y las esponjas. El desgarro causal puede tratarse con congelamiento también llamado crioterapia o con láser. También debe realizarse drenaje del líquido subretiniano y se puede utilizar aire o algún tipo de gas para reponer el volumen perdido.

El cerclaje escleral puede realizarse acompañado de una vitrectomía vía pars plana y el tratamiento de la lesión con endoláser.

Ambas opciones son tratamientos adecuados. El especialista en retina decidirá qué tipo de cirugía es la más conveniente según sea el caso.

 

¿Qué es la vitrectomía?

La vitrectomía vía pars plana es una cirugía intraocular, que es utilizada para diferentes padecimientos retinianos. No es exclusiva para el tratamiento de desprendimiento de retina. La cirugía consiste en la colocación de tres puertos de trabajo a nivel de la pars plana del ojo, uno de iluminación, otro de infusión y otro para corte y succión.

En la vitrectomía se remueve el gel que se encuentra dentro del ojo llamado vítreo, para posteriormente poder trabajar con la retina y generar una reaplicación de la misma.

Posterior a reaplicar la retina, es necesario colocar láser con el fin de sellar la lesión causal. Finalmente se repone el volumen que se remueve al retirar el vítreo con aire, gas o silicón.

 

¿Cuál es el pronóstico de la cirugía de desprendimiento de retina?

El pronóstico dependerá del momento en el que es realizada la cirugía, es recomendable realizarla dentro de los 7 primeros días del desprendimiento.

El pronóstico por consiguiente dependerá de cada caso, así como de factores asociados, edad del paciente, antecedente de traumatismo, múltiples lesiones, inflamación ocular o cuerpo extraño retenido.